Definición

La infección por el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) puede dar lugar al sida o síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

El VIH se multiplica en el sistema inmunitario humano. Se trata de un virus formado por una cubierta externa con proteínas de unión y una cápsula interna que contiene la información genética para la multiplicación del VIH y enzimas que organizan la multiplicación vírica. El VIH ataca y destruye a un tipo concreto de glóbulos blancos: los linfocitos T auxiliares (también llamados linfocitos T cooperadores o linfocitos T CD4).

En la mayor parte de los casos, el sistema inmunitario humano es capaz de mantener a raya al VIH durante años. Es decir, el virus persiste en el organismo, pero la persona infectada no presenta signos visibles o manifiestos de enfermedad. En esta fase se dice que la persona está infectada por el VIH, o también que es seropositiva para el VIH.